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151 cuchilladas: hacer Literatura de un crimen real


Después de muchos meses inmersa en el trabajo de la que será mi cuarta novela, retomo este blog con la intención de haceros partícipes, tanto a lectores como a escritores, de un proceso creativo especial, al tratarse de una obra de no ficción. Los protagonistas de esta historia son personas reales que han querido prestarme su valiosa colaboración, y salen en el texto con sus nombres y apellidos.
Recuerdo perfectamente aquel trágico 27 de abril de 2013. Mi madre me llamó sobre las cuatro de la tarde para contarme que en Almonte habían aparecido los cadáveres de un hombre y su hija de ocho años, y que los rumores apuntaban a un parricidio. Salí de mi pueblo natal hace más de 30 años, así que no conocía a las víctimas. Hablé más tarde con mi hermano Carlos. Él había sido compañero del fallecido en el colegio y me desmintió el parricidio de modo categórico. Estaba seguro de que su amigo quería a la niña con locura y no fue quien la mató. Al día siguiente se desmintió de modo oficial. Se trataba de un doble crimen perpetrado con un arma blanca, que dejó un escenario sangriento. Un equipo de investigadores de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) se trasladó a Almonte para tratar de descubrir al autor de la masacre. En la imagen siguiente, la madre de la niña asesinada se desmaya en el funeral.


Al espanto por la tragedia siguió un año de incertidumbre y silencio. La investigación se alargaba y nada trascendía debido al secreto sumarial. El miedo y la desconfianza calaron en la población, y los rumores no tardaron en apuntar al colectivo inmigrante. Nadie pensaba que un almonteño hubiera podido cometer semejante canallada. Por fuerza tenía que haber sido "moro, rumano o ruso". Los familiares de las víctimas no hicieron un solo comentario sobre el tema. Si alguien les preguntaba, se limitaban a pedir paciencia y respeto al trabajo de los investigadores.
Una labor cuyos frutos se conocieron el 24 de junio de 2014, cuando estaban a punto de cumplirse catorce meses del doble crimen. Aquel día la Guardia Civil detuvo a un hombre de 30 años, vecino de Almonte, como presunto autor del asesinato de Miguel Ángel Domínguez y la pequeña María. La noticia cayó como una bomba. Pocos creyeron que un chaval del centro del pueblo, de buena familia y devoto de la Virgen del Rocío, hubiera cometido el execrable delito. El azar quiso que un día después, el 25 de junio, se celebrara la presentación de mi segunda novela, Ellas y el sexo (Sial Pigmalión), en la Casa de la Cultura. Ajetreada con los preparativos del evento, no me había enterado de la detención ni nadie me comentó nada. Poco después me fui a la playa de Matalascañas con mi familia y allí, de sombrilla en sombrilla, comprobé que la acusación por el doble crimen era el centro de todas las conversaciones. Entonces supe que habría de escribir esa historia. No obstante, era consciente de la imposibilidad de hacerlo por el momento. No se sabía cuánto iba a tardar la instrucción del caso; ni siquiera estaba claro si el acusado tendría que enfrentarse a un juicio o se archivaría la causa. Según los rumores más frecuentes, no había pruebas contra él. Lo habían detenido por ser el amante de la esposa y madre de las víctimas. El chaval, como le llamaban, era un “cabeza de turco”. A continuación, una fotografía del momento en que lo llevaban ante el juez.


En aquellos días puse una alerta en Google: doble crimen de Almonte, y empecé a coleccionar en una carpeta toda la información sobre el caso que me iba llegando. Sin embargo, parecía que el proceso no avanzaba, o lo hacía muy lentamente. Un año después, durante la Feria del Libro de 2015 en Madrid, presencié un acontecimiento que me hizo pensar en el comienzo de una nueva novela. Escribí unos 20 folios sobre aquella escena que me había impactado y paré. Para seguir necesitaba elaborar el guion. (Debo decir que me siento incapaz de crear una novela sin un guion delante).
Ese mismo año volví a Matalascañas a pasar el mes de septiembre. Nada más llegar supe que se había denegado la libertad al acusado del doble crimen por segunda vez, pero nada se decía sobre la celebración del juicio. Por mi parte, aparqué el asunto para dedicarme al guion de la nueva novela, aunque mantuve la alerta en Google y guardaba todos los enlaces referidos al caso. Entretanto, pensaba y pensaba en cómo seguir el relato de aquel suceso de la Feria del Libro y a mi mente solo llegaban cadáveres o escenas de suspense. El resultado fue mi tercera novela, En el fin de la Tierra, publicada en Amazon en julio de 2016. Un thriller al estilo Hitchcock donde lo importante no es descubrir al asesino, sino correr su suerte con él. La elaboración de esta obra, cuyo proceso creativo conté en el programa de TVE “La hora cultural”, me sirvió de aprendizaje y familiarización con el género negro, que no había tocado antes y parecía imponerse con fuerza en mi trayectoria literaria. Ya sabía que el acusado por el doble crimen de Almonte iba a ser juzgado y que mi próxima novela versaría sobre la tragedia ocurrida en mi pueblo. 
Después de dos años de intenso trabajo, he inscrito a mi nuevo hijo literario en el Registro de la Propiedad Intelectual de Madrid. Ya lo tienen algunos editores. En próximas entradas iré relatando el proceso creativo: cómo construí el guion y recogí la información necesaria para armar la trama de esta historia real. También os contaré lo que ocurra en el periplo de buscar editorial... 
¡Hasta la próxima, amigos lectores y escritores!

De plagios y otras fullerías

En los últimos días, dos escritoras de novela romántica, conocidas por sus seudónimos Norah Carter y Mónica Hoff, han pasado de tener varias obras en el codiciado Top100 de Amazon a desaparecer de dicha plataforma. El motivo: se ha descubierto que su trabajo no era original, sino plagiado. Lo anunció en Facebook la lectora Patricia Roldán y, a continuación, creó un blog titulado Desmontando a Norah, donde relató al detalle el resultado de sus averiguaciones. No conozco de nada a esta lectora. Llegué a su bitácora a través de Facebook y me quedé sorprendida, tanto por el contenido de su denuncia como por el laborioso trabajo –digno de un buen periodista de investigación– de recolección de pruebas que dieran fe de la veracidad de sus acusaciones. No voy a repetir lo que Patricia ya ha escrito, y que recomiendo leáis en su blog. El objetivo de esta entrada es el de comentar mis sensaciones ante lo ocurrido e intercambiar opiniones con autores y lectores.



Debo confesar que el “fenómeno Norah Carter” me produjo, desde sus inicios, una mezcla de curiosidad y confusión. Reconozco que leí sinopsis y primer capítulo de algunas de sus obras (de modo gratuito), y aquella experiencia no pudo dejarme más confundida. No entendía cómo era posible que textos llenos de errores y sin ninguna calidad literaria se mantuviesen meses y meses en las listas de los más vendidos. La única explicación que se me ocurría era que las lectoras de dichos subproductos no buscaban Literatura, sino una especie de entretenimiento banal. Ahora me entero de que esas compras masivas no eran tales. Al parecer, hay trucos informáticos incluso para “engañar” a una multinacional como Amazon y convertir un bodrio en un bestseller. La autora Mercedes Pinto ha tenido la gentileza de desvelar algunos en su blog. Desde aquí mi agradecimiento, a Patricia y a Mercedes, por sacar a la luz pública prácticas fraudulentas que perjudican a tantos autores honestos y talentosos. 
¿Dónde está el problema? ¿En la plataforma, en las autoras tramposas, o quizás en los lectores/as?  
Respecto a Amazon, debemos tener presente que se trata de una tienda, sin responsabilidad sobre la calidad de los libros que comercializa. Eso depende de las editoriales, cuando las obras se publican bajo un sello; o de los autores, si hablamos de autopublicados. En el caso aludido, la firma ha actuado como era de esperar: retirando las obras bajo sospecha. Se puede comprobar que ya no aparece nada bajo los nombres denunciados por plagio en el buscador de la plataforma.
En relación a las presuntas plagiadoras, resulta difícil entender que vayan de comunicado en comunicado sin ofrecer pruebas que respondan a las acusaciones... Además de un delito de usurpación de la propiedad intelectual, que tendrá que dirimirse en los Tribunales, hay datos suficientes para calificar como falto de ética un “periplo literario” cuya intención apuntaba, según todos los indicios, a ganar dinero a costa del esfuerzo de otros…
Y sobre las lectoras, sigo sin explicarme que haya gente que pague por leer historias tan insulsas y mal escritas… No me refiero solo a las obras de Norah Carter y Mónica Hoff, sino también a las de otras autoras (todas con seudónimos extranjeros), que publican una "novela" al mes o cada dos meses y siempre tienen varias en los primeros puestos del Top100. Ignoro cómo lo hacen… Lo que sí puedo atestiguar es la ausencia de Literatura en las mismas, que se percibe solo con leer la sinopsis. Como trabajadora del lenguaje, considero imposible escribir una novela de calidad en un par de meses. Una cosa es juntar palabras y otra, la Literatura. No lo digo yo, sino la Real Academia Española de la Lengua (RAE). En sus primeras acepciones, escritor es “persona que escribe”, es decir, cualquiera. Y Literatura, “arte de la expresión verbal”. Captad bien: Arte.




Reproduzco a continuación, textualmente, un párrafo extraído del principio de una obra firmada por una de estas prolíficas autoras con seudónimo extranjero:
Caminó con chulería hasta allí, moviendo las caderas mostrando la minifalda negra que apenas le cubría el trasero, y apoyó las manos en la barra de mármol blanco, levantando una ceja
Si alguien ve Arte en estas líneas, le rogaría que me señalara dónde está.
Con el respeto que me merece cualquier lector/a, creo que el nivel de exigencia, por regla general, es mayor entre quienes suelen leer en papel y seleccionar cuidadosamente sus lecturas, que el de los que descargan libros de forma indiscriminada en sus dispositivos electrónicos, y no tenían la costumbre de leer antes de que existieran. La lógica me dice que alguien que pone cinco estrellas a la obra cuyo párrafo acabo de transcribir no conoce “Cumbres Borrascosas”, “El amante de Lady Chatterley” u otros clásicos de la Literatura romántica universal.
Esta conflictiva situación daña, sobre todo, a las buenas escritoras de Literatura romántica contemporánea, que las hay. Creadoras que conocen el lenguaje, saben contar historias, se documentan y trabajan sus textos… Cito como ejemplo a Mayte Esteban, cuyas historias de amor, emotivas y bien trabajadas, quedan relegadas ante el asalto masivo de títulos del género con portadas efectistas y mensajes supuestamente cautivadores… pero en cuyo interior la Literatura brilla por su ausencia. Parece que el talento de sus autoras se desarrolla más en la elección de un “nombre artístico” extranjero que en la creación literaria. Y encima atacan –ellas o sus acólitas con comentarios de una estrella a las obras de las rivales que despuntan por su mayor calidad. La propia Mayte ha desvelado estas prácticas en su blog El espejo de la entrada y en su muro de Facebook. 
Como en tantos ámbitos de la vida, la salida a esta situación habría que buscarla en la responsabilidad de todos… De las plataformas de venta, para que comercialicen contenidos originales y retiren los que son producto del plagio; de los autores/as, para que asimilen que no vale todo, que la Literatura es una carrera de fondo y no cualquiera ha nacido con talento para emprenderla; y de los lectores/as, para que no se dejen encandilar por una portada llamativa y lean la muestra gratuita antes de adquirir la obra. Mientras tanto los autores profesionales, independientes o bajo sello editorial, seguiremos a lo nuestro: largos procesos creativos y horas interminables de esfuerzo y soledad frente al folio en blanco o la pantalla del ordenador. No pensamos en hacernos millonarios con esto, sino en sacar al exterior la riqueza que brota de nuestro mundo interior… Convertir las palabras en arte y poder vivir dignamente de ello. Eso, y no otra cosa, es el quehacer literario.
Y vosotros, autores y lectores, ¿cómo lo veis? Espero vuestros comentarios.
¡Gracias y hasta la próxima. amigos!

La autora lee su novela


   Las primeras palabras que se me ocurren al retomar este blog son, precisamente, para pedir disculpas por la larga ausencia. Han sido muchos meses de intenso trabajo en un nuevo proyecto periodístico y literario, tan apasionante que ha llegado a imponerse como prioridad en mi vida. Ya de vuelta en casa intento organizar poco a poco mis actividades cotidianas, sin olvidar esa historia de pasión y muerte que asalta mis pensamientos cada rato. Un texto que crece y madura a fuego lento, del que por el momento no puedo ofrecer más detalles.
     Y para no perder el contacto con la promoción literaria he decidido mostrar en este blog un vídeo en el que leo un párrafo de mi última novela publicada, En el fin de la Tierra. Me lancé a grabarlo por una sugerencia del periodista y promotor literario Pedro Araque, en cuya Libretería cuento con mi web de autora.
      Para los que no conozcáis la obra, se trata de un thriller al estilo Hitchcock. En este caso, el lector sabrá más cosas de los personajes que ellos mismos. La intriga, por tanto, no se monta alrededor del descubrimiento del asesino, puesto que su identidad queda desvelada en la primera parte de la novela; sino que se sustenta en saber qué le ocurrirá, si llegarán a descubrirlo y si pagará por su crimen... El proceso creativo de la obra me llevó a sus escenarios principales: A Coruña, Santiago de Compostela y la Costa da Morte, para terminar en el lugar conocido en la Antigüedad como Finis Terrae (fin de la Tierra, en latín); y actualmente llamado Fisterra, en gallego; o Finisterre, en castellano. Un periplo que resumimos en un vídeo grabado por el periodista y gestor cultural Antonio Parra Cuenca, a quien debo agradecer la autoría de los tres vídeos de promoción de esta novela de intriga, la tercera que ha salido de mi pluma. Se trata del book tráiller, montado por Leixandre Foufre; del recorrido por Galicia para ambientar la obra; y el vídeo en cuestión, donde leo un fragmento decisivo de la novela, realizado en la biblioteca de la casa de Antonio. Os invito a verlo:


      Creo que, de manera complementaria al book tráiler, una grabación del autor leyendo un párrafo escogido de su propio libro podría convertirse en una herramienta útil de publicidad. No sé si llevará a conseguir muchas, pocas o ninguna venta. En cualquier caso, la promoción en redes sociales viene a ser, salvo para los expertos en marketing digital, una cuestión de prueba y error. Por lo pronto, el vídeo ya está lanzado. Espero que le echéis un vistazo y aprovecho la ocasión para mostraros los otros dos citados: el de ambientación y el book tráiller. Ahí va el primero:


       Y este es el book tráiller:



      De momento, me gustaría preguntar a los autores independientes que os paséis por aquí si habéis probado esta estrategia de grabaros leyendo algún párrafo de vuestras novelas y qué os ha parecido la experiencia. Por mi parte, informaré sobre los resultados.
     ¡Gracias y hasta la próxima, amigos! ¡Espero vuestros comentarios!

Crónica de la Feria del Libro de Madrid 2017

   Un año más, el parque de El Retiro se ha llenado de libros, lectores y escritores para celebrar la 72 edición de la Feria del Libro de Madrid (FLM), con Portugal como país invitado. Como periodista que soy, empiezo esta crónica con los datos más significativos, según el balance que la organización ha facilitado a los medios. Las ventas han alcanzado los 8,8 millones de euros, lo que supone un incremento porcentual en torno al 8% con respecto al año pasado. Respecto a los visitantes, destacó la presencia femenina (66% mujeres frente al 34% de hombres). El perfil del público correspondía al segmento de edades comprendidas entre los 24 y 50 años (57%). Cabe destacar, además, que un 20% de los visitantes de la Feria procedían de ciudades de fuera de la Comunidad de Madrid, lo que consolida a la FLM como uno de los eventos impulsores del turismo cultural de la capital. Un 85% de los encuestados aseguró haber visitado anteriormente la FLM, mientras que para un 15%, esta de 2017 ha sido su primera Feria. Un 52% dedicó una media de entre dos y cuatro horas a recorrer el Paseo de Coches, mientras que un 21% permaneció en la Feria más de cuatro horas. El 55% del público asistente afirmó haber gastado entre 20 y 50 euros; el 27%, entre 50 y 100 euros, y el 10%, más de 100 euros.
   En esta edición no he tenido firma oficial puesto que mi última obra, En el fin de la Tierra, decidí publicarla en Amazon como autora independiente, sin respaldo editorial. No obstante, he pasado varias tardes en la Feria y he tenido el placer de firmar algún ejemplar de mi segunda novela, Ellas y el sexo, a la venta en la caseta 281 del grupo editorial Sial-Pigmalión.
   Mi primer paseo fue junto a mi amiga @emiabbott, periodista especializada en Cultura que preparaba un reportaje sobre escritores que también ejercen de traductores. Visitamos a José Manuel Lechado, traductor de inglés y árabe, que firmaba en la caseta de ediciones Sílex varios ensayos de su autoría y su edición del libro “La Revolución Rusa”, de Vicente Blasco Ibáñez. Después nos dirigimos a la caseta de Visor, donde Emi compró un libro de poemas de su ilustre tocaya Emily Dickinson. El colofón de la tarde lo pusieron un rico helado y nuestra pose "de postureo" para la portada de El País.


   La siguiente visita a la Feria transcurrió en compañía de mi amigo Gabriel Neila, recién llegado de Thailandia, donde ha pasado el último año como profesor de español. Escritor y traductor de la única obra de teatro que Conan Doyle dedicó a su personaje inmortal Sherlock Holmes, Gabriel también realizó unas declaraciones para el reportaje de Emi. Tras la firma de ejemplares de sus libros “La vida en minúsculas” y “Los amores ausentes”, caminábamos por el recinto ferial en busca de una terraza donde aliviar cansancio y sed y nos topamos con la promotora literaria Pepa Muñoz “Locura de Libros”, con la que tuvimos una agradable tertulia (sobre libros, como no podía ser de otra forma). El encuentro quedó inmortalizado en esta imagen.


   ¿Para qué nos vamos a engañar? Con uno de mis libros a la venta en la caseta 281, no me hubiera gustado pasar la Feria sin estrenarme con el boli. El momento llegó con la visita de Nicolás y Mariluz, ambos profesores y grandes lectores, a quienes tuve el placer de dedicar un ejemplar de “Ellas y el sexo”, charlar y compartir gustos literarios al caer la tarde. Esta es nuestra foto-recuerdo del encuentro.

   Entretanto, mi amiga @emiabbott armaba su reportaje y protagonizaba la anécdota de la jornada. Quería empezar el trabajo con unas declaraciones de Javier Marías, maestro entre los escritores-traductores. Se dirigió a la caseta donde firmaba y se encontró con una larga cola de lectores que esperaban la dedicatoria del famoso autor. Pidió permiso a la señora que empezaba la fila y, una vez conseguido, se presentó al escritor y le explicó el motivo de su reportaje. “No tengo inconveniente, pero ahora es imposible. Hay mucha gente esperando mi firma”. “No se preocupe. He pedido la vez, como en la carnicería, y esta amable señora me la ha dado”, le contestó ella. La aludida asintió sonriente y el escritor respondió encantado a las preguntas de la periodista.
   La última tarde que asistí a la Feria cambié el chip de escritora por el de lectora. Compré “Más allá del invierno”, última obra de mi admirada Isabel Allende, y me dispuse a esperar la larga fila para la dedicatoria en compañía de María Loreto Navarro Pacheco, promotora literaria y compatriota de doña Isabel; y nuestra encantadora amiga y ávida lectora Carmen Navas. No voy a negar que el evento nos decepcionó un poco. Debido a la multitud que esperaba a la autora en la carpa, la organización decidió que el encuentro con cada lectora (calculo que el 95% éramos mujeres) no se prolongara más de un segundo: el de estampar su firma en la primera página del libro, sin más palabras ni dedicatorias. Rebelde que es una, no pude evitar saltarme la norma e intercambiar unas frases con la escritora, ante la mirada inquisidora del personal de seguridad. En cualquier caso, celebro haber adquirido el libro. Lo empecé a leer esa misma noche y me tiene entusiasmada. Además coincide con un momento perfecto para disfrutarlo: el proceso creativo de mi nueva novela, que también habla de amores en la madurez y de segundas oportunidades.



   Y vosotros, ¿habéis estado en la Feria del Libro de Madrid? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia? Espero vuestros comentarios. Gracias y hasta la próxima, amigos

Croquetas caseras en dos actos

   Por el título de esta entrada muchos pensaréis que he cambiado mi actividad literaria por el quehacer gastronómico, pero nada más lejos de la realidad. Traigo una receta erótico-festiva de croquetas que publiqué en Ábremeloya, mi antiguo blog de relatos eróticos y recetas de cocina con solera, germen de mi segunda novela, "Ellas y el sexo". Dedico esta receta, en especial, a uno de mis grupos preferidos de Facebook: Libros, lectores, escritores y una taza de café, también conocido como grupo LLEC. Una comunidad muy activa de lectores y escritores con un delirio común: el amor a las croquetas.


   Sin más dilación, entramos en materia. Para preparar las exquisitas croquetas que muestro en las fotos necesitáis, básicamente, dos cosas: una elevada dosis de paciencia y la misma de amor. La familia, los amigos o el amante de turno lo agradecerán. Si se trata de éste último, hay que pedirle que haga de pinche para llevarse luego un beneficio extra...

   INGREDIENTES:
   -La compañía de la pareja, amante de turno, amigo especial, ínclito o susodicho.
  -300 gramos de pollo y/o carne sobrante del cocido o de cualquier otro guiso (pollo asado, por ejemplo).
   -Media cebolla, un diente de ajo y un vaso de caldo de carne o de verduras.
  -Aceite de oliva, medio litro de leche, dos cucharadas soperas bien colmadas de harina, uno o dos huevos batidos, pan rallado, sal, una pizca de pimienta y una pizca de nuez moscada.

                                                 

   MODO DE PREPARACIÓN
  Es importante acordarse de hacer croquetas cuando tengáis caldo de verduras o del cocido, y si además os han sobrado carne o pollo de este último guiso, mejor. Lo ideal es la compañía del amante de turno o amigo especial. También podéis sustituir al susodicho por vuestro grupo de amigos, aunque en este caso el segundo acto no será tan jugoso. Ya veréis por qué.
   Primer acto: Poner al susodicho/a a picar media cebolla y un diente de ajo muy menuditos y a deshacer la carne. Terminada esta labor, echar un poco de aceite de oliva en una sartén grande y plana y sofreír la cebolla y el ajo. Cuando estén dorados, añadir la carne, sal, una pizca de pimienta, una pizca de nuez moscada y mezclar. Agregar un vaso de caldo y remover. Ya está listo para hacer la bechamel con la participación de la pareja en cuestión, si es que está. Dejar el preparado de la sartén a fuego lento, añadirle dos cucharadas soperas de harina y, con una cuchara de madera, remover y remover hasta deshacer los grumos. Incorporar medio litro de leche y seguir removiendo.
   Segundo acto: Es necesario permanecer así, muñeca en danza y a fuego lento, unos 45 minutos, hasta que la bechamel adquiera la consistencia adecuada para poder liar las croquetas. Mi consejo es que pongáis una música sugerente, os mováis al ritmo y que el susodicho/a, por detrás, pasee sus manos por toda la extensión de vuestra anatomía, también al ritmo. Debéis calcular el tiempo necesario para culminar ambos actos, el culinario y el sexual. Aviso a navegantes: si os dejáis arrastrar en exceso por esta última actividad corréis el riesgo de que se quemen la bechamel y más cosas. En caso de que os azote la prisa, controlarla y terminar la masa. Como es necesario que se enfríe para fabricar las croquetas, queda un margen de varias horas para entregarse de lleno al acto por excelencia (supongo que no tengo que deciros cuál es).
   Saciado el deseo sexual tendréis mejor disposición para llevar a buen fin el tedioso proceso de empanar las croquetas, paso crucial para saciar el gastronómico. Poneros los dos, tenedor en mano, a darle forma a la masa. En caso de que no tengáis claro cuál deberían adoptar vuestras croquetas, el asunto consiste en tomar la medida de una de las unidades del par del ínclito y moldearlas en consecuencia. El jueguito puede dar para mucho, porque seguro que cada uno de vosotros modela la croqueta de un tamaño distinto (mayor la que haga el susodicho, ya veréis...). Una vez formadas, mojarlas en huevo batido primero y después en pan rallado. Freírlas en aceite de oliva muy caliente y cuando se enfríen, a disfrutar...
   Exultantes de placeres eróticos y gastronómicos, ¿qué os queda, amigos lectores y escritores? Poned el broche de oro a la velada con una taza de humeante café y una lectura acorde a la situación: "Ellas y el sexo", una novela que, además de arrancaros unas cuantas risas, os sumergirá de nuevo en un universo excitante de pasiones y pulsiones. Dos años seguidos en el TOP20 de Humor en Amazon ¡Espero vuestros comentarios! ¡Gracias y hasta la próxima!

Promoción indie: los grupos de lectura de Facebook

   Si eres un autor independiente, ya sabes lo que te toca: promocionar tu libro en la red desde su lanzamiento e incluso antes de que vea la luz. Conseguir visibilidad en las grandes plataformas, como Amazon, es una tarea ardua en la que tendrás que implicarte de lleno. Hay herramientas de promoción que dependen únicamente de ti, y cuya eficacia está en función de tu propio "arte" a la hora de "vender" tu libro. Entre ellas destaco los grupos literarios de Facebook.
   En la red social más popular del mundo puedes encontrar de todo: nuevos amigos, eventos a los que asistir, un estilismo bonito y barato para lucir en una fiesta y, por qué no, un buen puñado de lectores. Vamos a este último asunto, que es el que más te interesa como autor independiente. Hay cientos de grupos literarios en Facebook, pero no todos son efectivos a la hora de atraer lectores. Citaré aquí a los que, en función de mi experiencia y en mi humilde opinión, considero más relevantes, aunque seguro que alguno se me escapa. Entre sus características comunes destaco que cada uno aglutina a más de 20.000 personas; reúnen tanto a autores como a lectores y -dato importante- prohíben el pirateo de libros.



   Con más de 36.000 miembros, es uno de los más antiguos. Lo administran el bloguero y reseñador Jesús Pereda y la lectora Rosa de la Mata. Sus publicaciones son variopintas: retos relacionados con la Literatura o el lenguaje que suelen proponer los administradores; reseñas de libros; fragmentos o enlaces de compra de obras que cuelgan sus propios autores; comentarios de lectores; petición de recomendaciones literarias, etc. Sin duda, un buen escaparate para tu libro.



   Uno de los grupos de lectura más populares de Facebook, que supera los 30.000 integrantes. Aunque la mayoría de las obras que se promocionan aquí son románticas, está abierto a autores de cualquier género. Siempre suele tener vigentes varios sorteos de libros y sus administradoras Cecilia Pérez, China Yanly, Yesse Ollarve y Gabi Rodriguez (grandes y divinas lectoras) son solícitas y diligentes a la hora de organizarlos, así como para ayudar a los escritores del grupo en sus promociones.



   Grupo con más de 28.000 participantes, creado para lectores/as y escritores/as de cualquier género literario. Se invita a los autores/as independientes a presentarse a los lectores, a promover sus obras y a invitar a los miembros del grupo a comentar. No obstante, y con la intención de evitar el "spam", estas promocionen quedan restringidas a una vez por semana. El grupo es activo y la gente suele interacturar. Sus administradores, los autores Jaime Blanch Queral, Joaquim Colomer Boixés, Elisabeth M.S., Yolanda Martínez, Enrique Vidal y Lorena Franco, organizan actividades para promocionar a los autores independientes, como lecturas cruzadas y conjuntas o sorteos.



   A este gran club de lectura que supera los 20.000 seguidores se han unido también muchos autores que lo utilizan como plataforma para dar a conocer sus obras. Sus administradoras son la promotora literaria Maria Loreto Navarro Pacheco y la activa lectora sevillana Rocío Fernández López. Ambas tienen, además, sus propios grupos: el de María Loreto se llama La magia de los buenos libros y está dedicado básicamente a la promoción de autores indies y sus obras. Rocío acaba de inaugurar el suyo, Un libro... un faro de sabiduría, en el que ya participan más de mil personas. En él encontraréis reseñas de su administradora, recomendaciones, citas literarias, curiosidades sobre los grandes nombres de la Literatura universal y algún sorteo.
   Otros grupos de Facebook que utilizan los autores independientes para promocionar sus libros son los que han formado los propios escritores. Cuentan con amplias comunidades de seguidores (varios miles) aunque ninguno llega a los 20000 que tienen los antes mencionados; y, además de difundir la obra propia, sus creadores animan a otros colegas a usarlos con el mismo fin. Entre ellos están los de Blanca Miosi, autora bestseller en Amazon. Son Blanca Miosi y su mundo¿De qué trata tu libro? Autores Hispanoamericanos. Cito también a los fundados por el prolífico Javier Haro Herráiz, con más de setenta títulos publicados en Amazon. Entre sus grupos están Presenta tus obrasKindlizate El excitante mundo de Eros, este último especializado en la difusión de obras del género erótico.
   Entre los autores independientes que han creado comunidades literarias en Facebook destaco asimismo a Antonio Lagares, fundador de grupos dedicados tanto a lectores de kindle como a escritores que publican en digital. Cada uno de ellos cuenta con varios miles de seguidores: Lectores de libros KindleClub de Lectura en Español o Lectores de libros eróticos. Del mismo modo, Max Piquer, autor independiente conocido por sus publicaciones de género erótico, ha creado otro grupo de éxito en Facebook: Autor independiente, date a conocer.
   Desde mi punto de vista, la eficacia de publicar las promociones de tus novelas en estos grupos está en función de la propia iniciativa y creatividad de cada autor. Ofrezco algunas pautas, aunque parto de la base de que nadie conoce la receta del éxito; de lo contrario la aplicaríamos todos. Son las siguientes: 
   -No atosigues a la audiencia. Hay escritores que cuelgan sus promociones en todos los grupos de forma insistente, incluso varias veces al día. Lejos de traerte más ventas, esta práctica suele resultar contraproducente. Además de arriesgarte a que los administradores la retiren e incluso te expulsen del grupo si persistes, puedes provocar que te bloqueen usuarios molestos por el aluvión publicitario. Creo que la frecuencia acertada para promocionar en los grupos literarios de Facebook es una o, como mucho, dos veces por semana. 
   -No te limites a colgar el título de la obra y el enlace de compra. Muestra la sinopsis o un detalle de las primeras líneas del libro. También puedes atraer lectores con una frase impactante que defina a tu obra. No me refiero a calificativos como "un libro apasionante" o "una novela maravillosa", sino a una especie de titular que, además de informar sobre su contenido, llame la atención del receptor. Pongo como ejemplo la que yo misma creé para promocionar mi segunda novela, "Ellas y el sexo": "Sexo en Nueva York a la española". Esta obra lleva casi dos años (desde noviembre de 2015, fecha en la que recuperé sus derechos en digital) entre los veinte títulos más vendidos de la categoría de Humor en las tiendas Amazon de España y Méjico.
   -Antes de publicar tus promociones en cualquier grupo, lee con atención sus normas y comprueba que lo que deseas difundir se ajusta a las mismas. 
   -Mide tu esfuerzo: no creas que postear en muchos grupos hará que vendas muchos libros. Es más eficaz que observes sus dinámicas de funcionamiento y elijas los que más se ajusten a la temática o género de tu libro. Interactúa con los demás: comenta sus entradas y agradece y responde a los comentarios que pongan en las tuyas. 
   Y vosotros, autores y lectores: ¿Cómo describiríais la experiencia con los grupos literarios de Facebook? Como siempre, espero y agradezco vuestros comentarios. ¡Hasta la próxima, amigos!